sábado, 14 de mayo de 2005
No cabe la menor duda. Ya tenemos en España el pim-pam-pum otra vez de moda. Ese juego de feria donde grandes y chicos tiran al blanco con pelotas de goma a unos muñecos hasta derribarlos. Claro, que en este juego tan infantil existe premio para el que derriba el muñeco con un primer pelotazo. En cambio, no estoy muy seguro cuál ha de ser el premio que obtendrán los que derriben el muñeco en la nueva versión de la que estoy hablando. ¿Se acuerdan ustedes cuando allá por los años ochenta, y ya con el PSOE de Felipe González gobernando, se puso de moda aquella frase de que “Contra Franco vivíamos mejor”? Pues eso. Por aquel entonces la derecha era una piltrafa que no inquietaba a nadie, por mucho que Manuel Fraga intentaba, una y otra vez, la construcción de una gran alternativa conservadora al socialismo reinante.

Creo que ya van tomando el hilo de lo que me traigo entre manos. Efectivamente, Fraga, el líder de Alianza Popular, acertó a la tercera y, como diría un paisano gallego, a pesar suyo. José María Aznar fue la apuesta; luego vino la refundación con las nuevas siglas, la apertura integradora a todos los que aceptaran un ideario amplio de miras, democrático, liberal y plenamente consecuente con los principios constitucionales que subrayaban la identidad de España, su acervo de valores y su vocación de futuro. Mira por dónde, aquella alternativa tomó cuerpo, creció y fue capaz de derrotar en las urnas al socialismo omnipresente. Esto, como diría el castizo, fue “mucho para el body”. Ocho años de gobierno del PP, caminando por la senda de la Constitución, fue algo que no se podía aguantar. Socialistas, comunistas, nacionalistas y demás jerigonza antiglobalización acabaron de los nervios. Así que entre todos sacaron de los viejos baúles los empolvados manuales doctrinarios para combatir al fascio reaccionario. Y ya está el lío armado.

Dicen los de la baraúnda que la intransigencia, la falta de diálogo, el alineamiento con la política del presidente Bush y la mentira han sido las trágalas que han sacado al Partido Popular de la gobernación de España. Ahora estamos en el tiempo de recomponer el desaguisado de las dos legislaturas de los peperos. Y en ello estamos.

Por lo pronto, el nacionalismo vasco y catalán se ha revitalizado como no lo hacía desde los años de la Segunda República. Los comunistas del Izquierda Unida claman por el Estado federal, y en Euskadi y Cataluña apoyan resueltamente la autodeterminación y el estado libre asociado. Esto es una novedad histórica en una coalición artificiosa y residual que está más cerca del extreparlamentarismo que de alcanzar su utopía fracasada.

En cuanto al socialismo, qué decir, sino que están realizando una auténtica pirueta dialéctica para justificar la vigencia de su discurso. Se puede ser más estrambótico, pero difícilmente más incongruente con su legado histórico. En el País Vasco los socialistas siempre tuvieron profundas raíces en el obrerismo, pero como ahora casi todos somos clase trabajadora y asalariada, se han sacado de la manga lo del Estado plurinacional. En Cataluña el caso es todavía más elocuente. Allí la tradición socialista tuvo poco peso. El anarcosindicalismo y el marxismo de la I y III Internacional (POUM y PSUC) llevaron la voz cantante de la izquierda revolucionaria. El socialismo fue siempre un mecenazgo de la burguesía crítica. Y desde los tiempos de la Transición hasta nuestros días el fenómeno se ha reproducido con éxito arrollador. El socialismo catalán ha sabido conjugar con extraordinaria eficacia el discurso populista en la sociedad charnega con la exaltación de lo genuinamente catalán y la supuesta retahíla de agravios recibidos durante décadas del centralismo madrileño. De esta manera el PSC ha terminado por instalarse en el centro de la vida política catalana, y erigirse en el factotum del nacionalismo, por encima de la burguesa CiU. Sabedor de este logro, el presidente de la Generalitat, Pascual Maragall, ha hecho de la escapada hacia delante su única meta. Tanto los independentistas de ERC, con la colaboración de Iniciativa per Catalunya, como los moderados de CiU están utilizando al honorable president para alcanzar sus objetivos. Maragall se ha convertido en la gran coartada. Nadie mejor que el socialismo para desatascar el viaje hacia el autogobierno y la institucionalización de la nacionalidad catalana. Cuando se consiga -si se consigue- a ver quién se atreve a deslegitimar un proceso abierto y amparado por el progresismo socialista. Mientras, desde La Moncloa, su inquilino, el señor Rodríguez, sonríe complaciente y convencido de ser la solución providencialista a los males de España.

Solamente hay un obstáculo, y no menor, para que esta segunda transición se pueda llevar a cabo con éxito. Se trata del Partido Popular, una fuerza política que cuenta con el respaldo de diez millones de votos, alrededor del 40 por ciento del electorado. Y como es la única voluntad decidida en defender los términos del marco constitucional, se ha convertido, sin proponérselo, en el pim-pam-pum de las demás fuerzas políticas con representación parlamentaria. De lo cual se colige que el juego de esta feria política no ha hecho más que comenzar. En adelante, el tiro al muñeco se va a poner calentito. Lo malo es que el juego del pim-pam-pum se convierta en una pelea de veras, y ahí ya no sé yo quién tiene las de ganar, si los tiradores o el muñeco. Porque, ¿saben ustedes? puestos a malas, yo no me fiaría de un muñeco tan fuerte, tan cargado de razones y tan decididamente perseverante.


Publicado por torresgalera @ 18:28  | Política
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Publicado por Invitado
miércoles, 18 de mayo de 2005 | 12:24
También vendrán los tiempos malos para Zapatero. Para los políticos la urgencia es mucha, porque el tiempo que tienen para hacer lo que quieren o pueden es poco.

http://wpuntodevistaw.blogspot.com
Publicado por Invitado
jueves, 19 de mayo de 2005 | 11:49
He llegado a este blog de casualidad, pero me parto. Es lo más gracioso que he leido en mucho tiempo. No podía para de reir. jajajaja.

Venga ahora cuéntanos como la derecha nos salvó de caer en el comunismo... joe, me partooooooooooo

Bueno, viniendo de fascistas mentirosos no se puede esperar otra cosa que estos monólogos de comedia.
Publicado por Invitado
jueves, 19 de mayo de 2005 | 19:33
¿Por qué todos aquellos que usan metodos totalitarios (descalificación mediante el insulto, falta de respeto, ausencia de argumentación y demagogia de salón) llaman a los demás fascistas?.No hasgas caso. Existe una rama del Comando Rubalcaba que tiene como misión insultar a todos aquellos que en Internet se atreven a poner en duda la versión oficial del país de las maravillas de ZP, el apaciguador de talantes y aliador de civilizaciones. Recuerda a Séneca: "Si el que te insulta es más débil que tú, perdónalo". Y los sectarios, y más si son progres, son mucho más débiles que los espíritus libres. Tu a lo tuyo. A preparar el siguiente artículo. La prueba de que "Todos contra uno" es bueno es que la Conjura de los Necios se ha puesto en marcha. Ya lo decía Quijano, ladran, luego cabalgamos.