Hemos conocido en estos días que en la galería de arte londinense Bonhams se han vendido tres cuadros de un chimpancé llamado Congo. Se trata de tres monerías pictóricas de vivos colores realizadas en témpera sobre papel, que un acaudalado estadounidense ha comprado después de subir la puja desde los 1.200 euros hasta los 21.000. El ínclito coleccionista, que responde al nombre de Howard Hong, declaró después de hacerse con las monerías que es "un entusiasta del arte moderno y contemporáneo". Y para corroborar el hecho, destacar que las pinturas de Congo se hallaban expuestas entre otras de Andy Warhol, Pierre Auguste Renoir y Fernando Botero. Pero ¡atentos!, parece ser que el macaco tiene una extensa obra que alcanza los 400 cuadros, por lo que nos tememos que de ahora en adelante, y en pleno auge mediático, la cotización del ilustre chimpancé va a subir como la espuma en detrimento de otros artistas consumados, como Picasso y Miró: ambos llegaron a sentirse muy ufanos -allá por el final de los años cincuenta- de poseer obras de arte de este simio tocado por Minerva.