Se cumplen 30 años de la muerte del dictador Francisco Franco Bahamonde. Durante este tiempo en España han pasado muchas cosas, buenas y malas. Creo sinceramente que el balance ha sido muy positivo en todos los sentidos. En el terreno político no todo ha sido un camino de rosas. El problema del terrorismo de ETA sigue vivo y con una secuela de muerte y destrucción muy superior al de hace tres décadas; en cambio nuevas incertidumbres ensombrecen e inquietan a los españoles, especialmente las que apuntan hacia el cambio del modelo de Estado.