Ya estamos de nuevo con las campañas de la derechona. Recuerda este soniquete a aquella retranca del franquismo, ahora que está tan de moda, de responsabilizar a presuntas conspiraciones judeo-masónicas-comunistas de aquellas críticas al régimen que conseguían escapar del férreo control del sistema. Ahora ocurre algo parecido. Cuando al PSOE en el Gobierno le aprietan las clavijas y siente el aliento en el cogote siempre actúa echando la culpa al otro. Es aquello que hacen los escolares cuando son recriminados reiteradamente por su mal comportamiento y por su deficiente rendimiento en los estudios: justificar airadamente ante sus padres que la profesora les ha tomado manía. Pues bien, una vez más nos encontramos ante este pueril recurso en nuestra vida política.