"Europe is the cancer, islam is the answuer." (Europa es el cáncer, el islam es la respuesta.) Frase rotunda, perturbadora; se exhibía, junto a otras del mismo tenor, en pancartas que enarbolaban exaltados manifestantes musulmanes en una céntrica calle de Londres. Más que un síntoma parece una premonición. La Alianza de civilizaciones propugnada por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero ha quedado reducida, ante la llamada crisis de las caricaturas, a un ingenuo brindis al sol. La realidad ha demostrado en pocos meses que lo que parecía una atrevida respuesta a los males de nuestro tiempo, no es sino la formulación de un sofisma oportunista.