domingo, 19 de marzo de 2006
ImagenEl coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, lidera además en estas fechas un ambicioso programa que su coalición viene preparando, con esmero y entusiasmo, para conmemorar el LXXV aniversario de la proclamación de la Segunda República. Contiene dicho programa un amplio abanico de actos, superior a dos mil, entre ellos numerosas concentraciones y movilizaciones de gentes con simpatía e inclinación por el sistema republicano de organización del Estado.

Argumenta Llamazares que el motivo de tan intenso esfuerzo es el de recuperar “el corazón y la memoria” de este “periodo de luces” que transcurrió entre el 14 de abril de1936 y el 1 de abril de 1939. Para subrayar de forma contundente y simbólica tan encomiado periodo, IU presentará una atrevida iniciativa parlamentaria en el Congreso de los Diputados: solicitará el respaldo de la Cámara Baja para izar, durante el mes de abril, la bandera tricolor junto a la española en el exterior del palacio de la Carrera de San Jerónimo y en todas las instituciones públicas donde IU tiene representación.

También presentará IU sendas iniciativas en el Parlamento español y en la Eurocámara para condenar el levantamiento franquista del 18 de julio de 1936, así como promoverá iniciativas para reconocer a las víctimas del franquismo y reclamar al Gobierno que apruebe cuanto antes la Ley de Recuperación de la Memoria Histórica.

Llamazares afirma que, con esta iniciativa, IU pretende “la recuperación de la calle para la izquierda” después de que la derecha haya decidido tomarla, a su juicio, en el marco de una estrategia de “involución democrática”. El ínclito dirigente de masas proletarias y antiglobalizadoras pretende que 2006 sea “el año de la movilización republicana”, y que sirva para retomar “la memoria y la realidad” de Izquierda Unida, porque también se celebran los 20 años transcurridos desde la creación del partido.

Al margen de lo que cada cual opine sobre la II República, e incluso sobre el nostálgico sentimiento que albergue de aquellos años, lo más sorprendente del propósito anunciado por Gaspar Llamazares es la cantidad de falsedades, manipulaciones y medias verdades que, todas revueltas, van a ser utilizadas para abrir aún más las heridas de aquel tormentoso pasado.

La izquierda recalcitrante y desnortada no se conforma con reinventar la historia sino que pretende institucionalizarla, elevarla a la categoría de verdad absoluta e indubitable. En este 75 aniversario de la instauración de la Segunda República los dirigentes de IU ya han estigmatizado a la derecha, no a la de entonces sino a la actual; la han declarado antidemocrática. Pues bien empiezan, descalificando a los adversarios del presente como una forma de redención de aquel pasado discutible y discutido.

Más valdría que los responsables de la Coalición izquierdista se emplearan a fondo a realizar examen de conciencia sobre la vacuidad en que ha devenido la organización en sus veinte años. Poco edificante resulta este conglomerado de identidades confusas y difusas, que se alimenta del detritus ideológico en que han concluido la praxis histórica del marxismo. Resentimiento, odio, complejo de inferioridad y decadencia intelectual y moral son algunos de los denigrantes atributos con que la mayoría de estos dirigentes tratan de espolear la conciencia del pueblo. ¿A quién pretenden engañar, sino a los elementos más ingenuos e indefensos, culturalmente hablando, de la sociedad?

La campaña con la que IU se propone fustigar a los españoles esta primavera lleva por título “1931-2006. Construyendo República”. Pero no hablarán de un hermoso proyecto republicano fundamentado en los principios humanistas, cívicos y democráticos de una sociedad en libertad. Nos hablarán de derechas retrogradas, de fascistas, de caciquismo, de ricos y pobres, de la Iglesia de Trento y la inquisición, del sufrido proletariado y de patronos mafiosos...; nos hablarán de una guerra desigual entre el sufrido pueblo y el fascio internacional... Mentirán hasta la extenuación del pasado porque la verdad no les da réditos, y el futuro les ha vuelto la espalda.
Publicado por torresgalera @ 20:23  | Política
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