No hay para qué extrañarse cuando una buena parte de la ciudadanía manifiesta su descreimiento hacia los sindicatos. No hay más que echar un vistazo a lo que ocurre en Radio Televisión Española. Desde hace dos años los representantes sindicales han sido incapaces de acordar con el Ente la actualización del convenio colectivo. Y hasta ahora no se ha producido ninguna queja contundente ni ninguna movilización a cuenta de tan importante asunto para los intereses de más de 9.000 trabajadores.