Esta sexta guerra emprendida por Israel tiene poco que ver con las otras cinco anteriores. El enemigo en este caso no es la llamada resistencia palestina ni ninguna otra nación árabe de las que tradicionalmente recibe ayuda. No, en este caso el enemigo que acecha y golpea a Israel -desde Gaza y el sur del Líbano- es el integrismo islamista: es decir, el “yihadismo”, un movimiento fundamentalista musulmán que tiene como objetivo devolver al islam a su forma originaria, tal y como lo concibieron los discípulos del Profeta y sus primeros sucesores (salaf).