Este viernes de otoño incipiente ha sido marcado, excepcionalmente, en el calendario musulmán como “Día de la ira”. No está nada mal en una religión que glorifica a Dios con más de cien atributos excelsos y sublimes. Afortunadamente, la autoridad islámica que tuvo la sagacidad de convocar esta jornada mundial de protesta contra el Papa Benedicto XVI, el ulema Yusef Al Qardaui -dirigente de la Unión Mundial de Sabios Islámicos (UMSI)-, tuvo la gentileza de matizar en su convocatoria que dicha jornada de la ira debería transcurrir de manera “razonable y no violenta”. ¡Alabado sea el Señor! Como si la ira no fuera violencia en sí misma.