Razones personales y familiares me dieron la oportunidad de acudir, el pasado sábado 17, a la Academia General Militar de Zaragoza para presenciar el acto de jura de bandera de la última promoción de cadetes aspirantes a la escala de oficiales del Ejército de Tierra y de la Guardia Civil. Tengo que subrayar que el acontecimiento me resultó gratamente instructivo, a la vez que emocionante y entrañable.