martes, 13 de marzo de 2007
Es cosa habitual escuchar y leer en los medios de comunicación acerca del uso incorrecto de banderas anticonstitucionales en actos públicos de todo tipo, especialmente en los políticos. Y he llegado a la conclusión, una vez más, que, como en tantos otros asuntos, en este de la enseña nacional la opinión mayoritaria no responde a la verdad; algo demasiado frecuente que ocurre con muchas mentiras y medias verdades que viven instaladas entre nosotros como si se trataran de dogmas indiscutibles.

Bandera 1Con este motivo, esbozaré una sucinta radiografía de la evolución de la bandera de España, en la que espero quede meridianamente claro qué bandera es constitucional y cuál no; cuál es preconstitucional y cuál no lo es. Comenzaré diciendo que la historia de la Bandera Nacional tiene un recorrido no excesivamente largo: desde el reinado de Isabel II. Fue un Real Decreto, de 13 de octubre de 1843, el que sancionó que la bandera roja y gualda de la Armada (la Marina Mercante era similar pero en diferente disposición) se incorporase al Ejército de Tierra. Además, la “rojigualda” era utilizada por algunos Batallones de la Milicia Nacional, por lo que había adquirido un cierto carácter de símbolo liberal, frente a las enseñas blancas utilizadas por los carlistas en la guerra civil.

En la misma cédula real se regulaba, asimismo, el uso de un escudo circular con las armas reales, reducidas al cuartelado de Castilla y León, con las lises en su centro y la granada en punta, colocado sobre el cruce de una pequeña aspa roja de Borgoña y rodeado por una inscripción en letras negras con el arma, número y batallón de cada regimiento.

Años más tarde, durante el bienio de la Primera República (1873-1874), se dispuso la supresión de todos los símbolos reales de los escudos. Asimismo, se proyectó la adopción de una nueva bandera tricolor: roja, blanca y azul, pero finalmente no llegó a modificarse.

Bandera 2Con el regreso a España de la Casa de Borbón, en la persona del rey Alfonso XII, todo continuó como en 1843: la enseña “rojigualda” abanderaba los ejércitos, con el distintivo del nombre y número de cada regimiento. Esta situación permaneció invariable hasta el final del reinado de Alfonso XIII.

La proclamación en 1931 de la Segunda República presagió la abolición de la bandera monárquica. El 27 de abril fue adoptada oficialmente la tricolor, y el 6 de mayo fue descrita con carácter general para el ejército: formada por tres franjas horizontales de la misma anchura, respectivamente roja, amarilla y morada; en el centro el escudo adoptado en 1868 por el Gobierno provisional de la “Gloriosa” (cuartelado de Castilla, León, Aragón y Navarra, con la Granada en punta, timbrado por corona mural y entre las dos columnas de Hércules), rodeado por inscripción bordada con el nombre de la unidad.

Llegados a este punto conviene precisar dos cosas: primero, que la bandera rojigualda no era la bandera monárquica, como lo demuestra el hecho de que en los decretos reales, al referirse a ella, se emplea el término Bandera Nacional, existiendo aparte el Pendón Real, que sí era privativo del monarca y que, curiosamente, en la época de Isabel II era de color morado; y segundo, que el Pendón de Castilla no es morado, sino carmesí. Tal confusión se arrastraba desde el siglo XIX, al adoptar una sociedad secreta denominada "Comuneros" el color morado como distintivo, sin que tuvieran ninguna relación con los verdaderos Comuneros que, cuatro siglos antes, habían enarbolado el pendón carmesí en Villalar.


Bandera de la II RepúblicaCon el licenciamiento de toda la tropa y la liquidación de todos los regimientos nada más iniciarse la guerra civil en 1936, el Gobierno republicano dejó de utilizar en dicho bando las enseñas reglamentarias correspondientes al modelo 1931. Meses más tarde, con las nuevas disposiciones de octubre y noviembre del 36 que permitieron la formación del llamado “Ejército Popular”, se dispuso que volviese a utilizarse únicamente la bandera tricolor republicana, con el nombre de la unidad bordado alrededor de su escudo central.

Por su parte, en el llamado “Bando Nacional” continuó usando la tricolor republicana al principio de la guerra, aunque es verdad que en Pamplona, el mismo 18 de julio, algunos requetés lucieron la bandera rojigualda. Fue el 29 de agosto cuando se restableció oficialmente el uso de estos colores, medida que se amplió el 19 de septiembre al incluir el escudo republicano en su centro. Sería el 2 de febrero de 1938 cuando se dispuso que en adelante el escudo sería el de los Reyes Católicos, que por el momento quedó identificado como el mismo republicano, pero timbrado por corona real abierta y colocado sobre el pecho del águila negra de San Juan. Pese a ello casi todas las unidades continuaron con sus anteriores enseñas hasta el final de la contienda.


Bandera de España hasta 1977Hasta el 11 de octubre de 1945 no se publicaría un detallado reglamento de banderas, que fijaba la rojigualda ya en uso y definía mejor sus detalles: estiliza el águila de San Juan, así como el nombre de la unidad, que bordado en letras negras volvía a figurar oficialmente (pues extraoficialmente ya lo había hecho) alrededor del escudo central.

El escudo nacional permaneció vigente hasta el 21 de enero de 1977, catorce meses después de la muerte del dictador Franco. En esta fecha se aprobó un nuevo reglamento que difería del anterior tan solo en que el águila tenía sus alas mucho más abiertas, (águila "pasmada"), las columnas de Hércules vuelven a colocarse dentro de las alas, y la cinta con el lema “UNA GRANDE Y LIBRE” se desplaza del cuello del águila, para situarse por encima de su cabeza. No se construyeron muchas banderas con este escudo.


Bandera de España (1977-1981)Por último, y tras la restauración monárquica, a través de la Casa de Borbón y en la persona de Juan Carlos I, se publicó en 1978 la Constitución Española, en cuyo artículo 4 apartado 1, dice: "La Bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas". Nada dice en cambio la Carta Magna del escudo, por eso continúa utilizándose el de enero de 1977.

Sería el 5 de octubre de 1981, durante el Gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo, cuando las Cortes españolas sancionarían el Decreto Ley 33/1981, en la que se define el nuevo escudo de la bandera nacional, que es muy similar al de la monarquía de Alfonso XIII y el de la II República. Fue publicada en el B.O.E. número 250, de 19 de octubre de 1981.


Escudo de España aprobado en 1981Por tanto, es obvio que la bandera nacional con el escudo de 1977, que era muy similar al de 1945, fue constitucional durante el tiempo que convivió con la bandera constitucional, aunque por la fecha de aprobación fue a su vez preconstitucional. No así ocurre con la bandera tricolor de la Segunda República, que es anticonstitucional por partida doble: porque no es la definida por la Constitución y porque representa un modelo de Estado distinto al de nuestra Monarquía parlamentaria: es decir, es antisistema.
Publicado por torresgalera @ 12:54  | Política
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Publicado por Invitado
jueves, 18 de junio de 2009 | 13:19
En la guerra de 1833-1840 la mayoría de las enseñas del ejército cristino también eran blancas (las banderas coronelas y batallonas de infantería y las coronelas de artillería, si no recuerdo mal). Por tanto, contraponer la rojigualda de la Milicia Nacional (la del reglamento de 1820, con las tres fajas de igual anchura) con las enseñas blancas carlistas es una majadería, ya que el propio ejército regular liberal y algunas milicias provinciales liberales usaban banderas blancas.
Publicado por Invitado
miércoles, 12 de agosto de 2009 | 12:41
¿Por qué llamáis "escudo de los Reyes Católicos" a la falsificación franquista del escudo de los Reyes Católicos (1938-1981)? ¿El blasón original de Fernando e Isabel llevaba el lema "Una, grande y libre", las cadenas de Navarra y las columnas de Hécules? No, evidentemente no.