Reproduzco en las siguientes líneas algunas manifestaciones de miembros del gobierno de Australia realizadas recientemente. Merecen la pena ser leídas por cuanto tienen de valientes y oportunas en un tiempo en el que lo políticamente correcto impera a sus anchas con impiedad y sin miramientos. Son palabras comprometidas y que no dejan lugar a la ambigüedad. Representan la expresión de un límite, de una puerta que no se puede traspasar, de la línea que marca la divisoria entre el bien y el mal..., la vida y la muerte.