Como quiera que estamos a punto de cruzar el umbral que nos situará en el 2008, la tradición nos mueve a desearnos, unos a otros, mucha suerte para cuanto nos ha de llegar en el nuevo año. Cada cual lo expresa con sus propias palabras, pero es de reconocer que los deseos más comunes que confiamos a la fortuna tienen que ver con la salud, el trabajo, el dinero y el amor.