Los transportistas están de luto. Uno de ellos está
esperando sepultura en Granada víctima de sus propios excesos. En Valencia
cinco conductores han amanecido viendo como sus camiones ardían. Dice el refrán
que «quien siembra vientos recoge tempestades». La llamada huelga del transporte
es en realidad un plante patronal. Entre los parados no hay un solo trabajador
por cuenta ajena, es decir, un asalariado. Por tanto, tengamos presente las
características de este boicot al abastecimiento de la sociedad, única víctima
del plante.