martes, 17 de junio de 2008
José BlancoEl periodista Mariano Calleja escribía el pasado sábado sobre las «25 maneras de no decir crisis (y hacer el ridículo)». Para ello enumeraba el una larga lista de expresiones, utilizadas por miembros del Gobierno, que definían la actual situación de la economía española. Se trata de un prolijo catálogo de recursos retóricos, repleto de retruécanos, elipsis y sinapismos, cuyo función no es otra que la de eludir y enmascarar lo que en román paladino significa, y todo el común de los españoles entiende, como crisis.

El listado no tiene desperdicio, pero su enumeración -por extensa- no viene al caso aunque, para que se hagan una idea, va desde «Desaceleración intensa», o «abrupta», o «de carácter cíclico», hasta «Acumulación de desequilibrios» o la última del vicepresidente Solbes: «La situación es seria». Concluye el compilador solicitando a sus lectores que colaboren escudriñando en las hemerotecas de la memoria para enriquecer este canon recién estrenado.

Pues eh aquí mi humilde aportación al enriquecimiento de este canon o lista de despropósitos, que si no la única desde que Calleja la recopilara, estoy seguro de ser la más estrambótica y delirante de cuántas han sido dichas y recogidas por los medios de comunicación. Su autor no ha sido un miembro del Gobierno de la nación, pero por la importancia del puesto que ocupa en la nomenclatura de los socialistas sí me parece digna de ser tenida registrada en tan infausta relación. Se trata, nada más y nada menos, que de José Blanco, el secretario de Organización del PSOE. El ínclito Pepiño -como se le conoce en el ambiente periodístico- ha insistido hace apenas unas horas con contumaz cinismo en que «No estamos en situación de crisis, sino en un problema de dificultades».

Se puede ser más ingenioso, pero no más demagogo. Ni más ridículo.



Publicado por torresgalera @ 14:32  | Política
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