jueves, 19 de junio de 2008
La crisis económica -salvo grandes contingencias- será la gran protagonista de la presente legislatura. Será el problema capital sobre el que los políticos tendrán que poner todo su empeño para afrontar con posibilidades de éxito las próximas citas electorales: europeas, gallegas y vascas. La naturaleza del problema económico en el que ya está inmersa la sociedad española no deja lugar a dudas. Los primeros en sentir los efectos depredadores de la crisis son sin lugar a dudas los sectores más frágiles y precarios de la sociedad: pensionistas, trabajadores menos cualificados (inmigrantes) y los que buscan su primer empleo.

El presidente del Instituto de Estudios Económicos, Arturo Gil,  ha afirmado hoy que la economía española crecerá cerca del 1,5 por ciento en el presente ejercicio, al tiempo que señalaba que la estanflación (estancamiento más inflación) es ya una realidad en España, porque el crecimiento intertrimestral del segundo trimestre del año ha sido «cero». El informe de coyuntura económica correspondiente al mes de junio subraya que España ha pasado de crecer un punto más que la UE a hacerlo un punto menos. Y lo peor es que todo apunta a 2009 será «peor».

Los responsables del informe del IEE -organismo independiente de reconocido prestigio en medios económicos nacionales y foráneos- consideran necesario modificar «en profundidad» la política económica para hacer frente a este nuevo periodo. Se deberán adoptar medidas dirigidas a potenciar la oferta para garantizar la creación de empleo, el fortalecimiento de la producción, el impulso del consumo y, en última instancia, el bienestar social; también explica el informe que la promesa de «los 400 euros» fue un claro error.

Para afrontar esta situación es preciso claridad de ideas y voluntad política. Por la parte que le toca al Gobierno que preside Rodríguez Zapatero todo apunta a su persistencia en minimizar la situación, lo cual redunda en pérdida de tiempo. Y en cuanto al principal partido de la oposición, el PP, la parálisis congresual le tiene anestesiado. Veremos qué sale del XVI Congreso de Valencia este fin de semana.

En cualquier caso, la caída en picado del crecimiento económico y un aumento incontrolado de los precios (combustibles, energía, alimentos básicos y tipos de interés), continuarán redundando en la caída del desempleo y el aumento de la morosidad financiera. A lo que habrá que añadir las tensiones políticas derivadas del terrorismo y de la espiral soberanista de los nacionalismos periféricos. En definitiva, un panorama poco alentador en un legislatura con todo el camino por andar, pero que en sus cien primeros días ha pasado inédita.


Publicado por torresgalera @ 21:54  | Política
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