Este viernes se ha perpetrado un nuevo acto ignominioso contra la
dignidad de un pueblo soberano: el pueblo español. Aunque ya ha sido anunciado
hace unos días en Ágora Digital, no por ello es menos decepcionante ver
cumplida la previsión. El nacionalismo vasco -tan antidemocrático unos como otros- ha echado el as de bastos sobre la
Constitución española en el antro político en el que han convertido el
Parlamento autonómico. El lendakari
Ibarreche ha pactado con el brazo político de la banda terrorista ETA el apoyo
necesario para sacar adelante su referendo de autodeterminación.