Martes, 27 de diciembre de 2005
ImagenUn sofisma period?stico afirma que ?no hay m?s noticia que la que sale en televisi?n?. Pero cuando un acontecimiento ha sido profusamente divulgado por los medios de comunicaci?n, necesariamente tal noticia se incorpora irremediablemente a la memoria colectiva de la sociedad como parte irrenunciable de su acervo com?n.

No obstante, no parece ser este el criterio del presidente del Gobierno de la Junta de Comunidades de Castilla- La Mancha. Jos? Mar?a Barreda ha querido dirigirse a los ciudadanos de su regi?n para felicitarles la Navidad y desearles un pr?spero 2006. En una corta alocuci?n de cinco minutos, el sucesor del incombustible Jos? Bono ha repasado lo m?s significativo de este a?o que se acaba, elaborando un silogismo tramposo y zafio en el que ha sublimado las presuntas bondades de su gesti?n.

El singular ?presidente designado? ha descrito 2005 como ?un a?o apasionante para todos nosotros. Ha sido el a?o del Quijote". Y ha proseguido su exaltaci?n jubilar afirmando que "Esto no ha hecho nada m?s que empezar. Ahora, tenemos que seguir haciendo un esfuerzo colectivo para conseguir el progreso y el desarrollo de nuestra Comunidad Aut?noma". Incluso ha ido m?s lejos, al alardear de confianza en sus conciudadanos con frases como esta: "Dentro de muy pocos a?os, Castilla-La Mancha estar? entre las regiones m?s desarrolladas de Espa?a y de Europa".

El entusiasta Barreda enfatiz? en su menguada salutaci?n los logros del sistema educativo, de la red sanitaria, de las infraestructuras de la regi?n e, incluso, hizo un paneg?rico de la unidad de Espa?a. Resumiendo, el ?presidente designado? ha realizado eso que los pol?ticos llaman un discurso en positivo, es decir, ha consumado una iniquidad burda y grosera para resaltar lo m?s meritorio de su gesti?n a lo largo de 2005.

Esta forma peculiar de sintetizar y destacar los hechos m?s singulares de todo un a?o ?sean buenos, regulares o malos-, supone una agresi?n vergonzante a la sensibilidad de la mayor?a ciudadana. Nadie cuestiona que se hayan obtenido logros significativos para el progreso de Castilla-La mancha; pero no dedicar ni una sola palabra de sentido recuerdo y agradecimiento a las once personas fallecidas en el incendio de Guadalajara, ocurrido hace cinco meses, es un acto de traici?n y desprecio imperdonable hacia los castellano-manchegos.

El incendio de Guadalajara se cobr? un tributo en vidas humanas verdaderamente desolador. Adem?s, supuso la tragedia ecol?gica y medioambiental m?s terrible sufrida en Castilla-La Mancha en muchas d?cadas. Todo ello con el agravante de las acusaciones de negligencia a la Administraci?n auton?mica, vertidas por alcaldes y vecinos de los municipios afectados; acusaciones que, al menos en parte, fueron asumidas por el Ejecutivo castellano-manchego al dimitir una directora general.

Por mucho que la Comisi?n de Investigaci?n, ordenada y manipulada por el Gobierno que preside Jos? Mar?a Barreda, concluyera con una exculpaci?n generalizada hacia todos y cada uno de los altos cargos con alg?n tipo de competencia sobre la gesti?n de intervenir en el siniestro, el dolor por las v?ctimas no se ha borrado. Tampoco se han satisfecho las demandas de los familiares de las v?ctimas, a?n siendo prometidas hasta la saciedad por las autoridades auton?micas y por el propio presidente Jos? Luis Rodr?guez Zapatero.

Por todo ello, porque fue una tragedia que tuvo en vilo a Espa?a entera durante muchas horas; por la dimensi?n y estragos del siniestro; por las significativas deficiencias que los servicios p?blicos demostraron en tan dram?tica situaci?n; y por el efecto espejo que supuso para nuestra sociedad, el presidente Barreda estaba obligado a dedicar unas sentidas y c?lidas palabras a la memoria de los muertos y para consuelo de sus familiares. No haberlo hecho le coloca en el primer lugar de la lista de los pol?ticos sin derecho a representar, en el futuro, a sus conciudadanos. Seguro que los castellano-manchegos tomar?n nota de la omisi?n de este indigno presidente.

Publicado por torresgalera @ 18:51  | Pol?tica
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Mi?rcoles, 21 de diciembre de 2005
ImagenHace escasamente cinco meses, concretamente el 16 de agosto, diecisiete soldados espa?oles murieron en Afganist?n al estrellarse el helic?ptero en el que se desplazaban en vuelo rasante; los soldados que viajaban en otra aeronave similar, acompa?ando a la siniestrada, resultaron heridos de diversa consideraci?n al realizar una maniobra de emergencia. A pesar de que los argumentos oficiales insisten en que se trat? de sendos accidentes, testimonios directos insisten en que se produjo un ataque desde tierra por guerrilleros afganos.

En cualquier caso, las tropas espa?olas desplazas en Afganist?n se han cobrado con creces su tributo de vidas humanas por realizar tareas de ayuda y colaboraci?n al mantenimiento de la paz y a la reconstrucci?n de aquel pa?s, por la senda democr?tica y constitucional. Por esto resulta sorprendente -yo dir?a que hilarante-, que el presidente del Gobierno espa?ol se desplace a Afganist?n de forma sorpresiva y se ponga a hacer la ola. Si, la ola, como si de un espect?culo deportivo se tratara, Jos? Luis Rodr?guez Zapatero -acompa?ado de los ministros de Asuntos Exteriores y Defensa- ha protagonizado un hecho pueril, indigno e impropio de tan alta magistratura.

Se supone que una visita tan corta a este territorio tan castigado y sufrido, que no termina de alcanzar la tan ansiada paz, deber?a haber sido revestida de toda la dignidad que el dolor y el sacrificio humano se merecen. De ah? que la ceremonia solemne que por el recuerdo a los soldados espa?oles fallecidos en Afganist?n presidiera Rodr?guez Zapatero, quedara ensombrecida por la patochada de la ola. Una vez m?s ha quedado demostrado el desnorte que padece la pol?tica exterior del Gobierno de Rodr?guez.

Alguna voz con autoridad dentro del PSOE o de los medios de comunicaci?n afines deber?a denunciar esta estulticia. Al final, de la visita rel?mpago del presidente del Gobierno y sus dos ministros a Afganist?n lo m?s destacado ha sido el lamentable espect?culo de los tres insignes pr?ceres haciendo la ola con un nutrido grupo de militares. Histri?nica imagen que ha sido reproducida hasta la saciedad en toda la prensa espa?ola para ejemplo de desvar?o. Afortunadamente el Jefe del Estado Mayor de la Defensa no quiso emular a sus superiores y mantuvo la compostura que su jerarqu?a y la ocasi?n merec?an.

La pat?tica imagen de estos tres gobernantes socialistas no es ninguna casualidad. Quienes escasean de bagaje cultural y est?n sobrados de prejuicios ideol?gicos y de rencor, a la vez que hacen presumen de una cierta superioridad ?tica, est?n condenados a cometer grandes dislates porque no tienen sentido del rid?culo ni conciencia de los que son los l?mites de las prerrogativas del poder. Al contrario, est?n siempre prontos a hacer grandes aspavientos y descalificaciones ante las cr?ticas del adversario. Zapatero cada d?a se consolida como un gobernante m?s disparatado y anecd?tico. Mientras tanto, los ca?dos por Espa?a descansen en paz.

Publicado por torresgalera @ 19:47  | Pol?tica
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Domingo, 18 de diciembre de 2005
ImagenJuan Alberto Belloch, insigne alcalde de la ciudad de Zaragoza, ha escrito una nueva p?gina en el libro de la ?tica y el respeto en el buen hacer del ejercicio de la pol?tica. Como buen jurista y magistrado que es (si no, preg?ntese entre sus compa?eros de profesi?n en la magistratura), el ?nclito corregidor socialista, haciendo todo un alarde de ponderaci?n y mesura, dijo las verdades del barquero a cuantos parroquianos fueron a escuchar los discursos que destacados pr?ceres del PSOE endilgaron a la concurrencia zaragozana este viernes de anochecida.

El carism?tico l?der del progresismo precedi? como telonero de post?n a la estrella de la velada, que no era otra que la se?ora vicepresidenta primera del Gobierno de Espa?a, Mar?a Teresa Fern?ndez de la Vega. El inefable ex ministro del Interior y Justicia -ah? es nada- sorprendi? a propios y extra?os con una incendiaria diatriba contra la perfidia del enemigo que amenaza con devorar a los espa?oles.

Como si del hombre del saco se tratase, o del t?o sacamantecas que se come a los ni?os crudos, el alcalde leguleyo advirti? a los asistentes del peligro cierto que supone la horda del PP. Ni m?s ni menos que acus? al partido de la gaviota de ser ?el partido de la mentira, el de cuanto peor, mejor? y a Mariano Rajoy de intentar ahora, ?como en 1993 y 1996", dar un "golpe civil" para alcanzar la Presidencia del Gobierno. Juan Alberto Belloch tambi?n descubri? a los c?mplices de la conjura, destacando a la Cadena COPE, El Mundo, La Raz?n, el ex presidente Aznar y a Zaplana. Es m?s, en su ardiente proclama de denuncia el corregidor aragon?s enfatiz? ante su auditorio que los populares "esta vez no pasar?n". Y se qued? tan satisfecho.

En fin, yo dir?a que un destacado dirigente pol?tico, aunque sea local, puede ser apasionado, incluso un tanto lenguaraz, a la vez que menguado de equipaje de cultural para asumir elevadas responsabilidades. Pero lo que un partido pol?tico no deber?a transigir nunca, m?xime si es gobierno o alternativa, es en acoger en sus listas electorales a botarates romos de caletre. Ni sus electores ni el resto de los ciudadanos se merecen tal escarnio.

Juan Antonio Belloch no sorprende a nadie que le conozca de antiguo. Es taimado y col?rico, aunque le gusta jugar a ser encantador; su ambici?n es desmedida y nunca olvida. En la carrera judicial dej? un triste recuerdo, as? como es amarga la memoria que dej? a su paso por Interior y Justicia. No obstante, debe de tener su aquel, porque tiene seguidores incondicionales. ?l es el primero en gustarse y en quererse. Una pesadilla.

Publicado por torresgalera @ 20:01  | Pol?tica
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S?bado, 17 de diciembre de 2005
ImagenEl mi?rcoles 14 de diciembre no fue un buen d?a para el periodismo espa?ol. El acto en el que el director del diario El Mundo present? la reedici?n de sus libros El desquite y Amarga victoria, fue una escenificaci?n descarada de la complicidad existente entre pol?tica y periodismo. Fue un acto de exaltaci?n a la vanidad y a la ambici?n de poder. Pedro J. Ram?rez, rodeado y aclamado por el n?cleo duro del Partido Popular, incluido Jos? Mar?a Aznar, el otrora amigo del periodista-editor-empresario, se mostr? como un radiante triunfador.

La foto de esta aciaga jornada fue, sin duda, el abrazo entre Ram?rez y Aznar. Los integrantes de ambos s?quitos aplaudieron sonrientes y gozosos como si del reencuentro de dos clanes familiares distanciados se tratase. En fin, un hecho bochornoso que me produjo alipori, es decir, verg?enza ajena. Por si no estaba claro, esta fue una visualizaci?n carnavalesca del juego de intereses que subyace entre la pol?tica y el periodismo. Tengo la sensaci?n de que los que nos dedicamos al periodismo estamos estigmatizados de comparsas por buena parte de la opini?n p?blica.

El periodismo en Espa?a hace tiempo que ha dejado de ser una profesi?n de exclusivo servicio a los ciudadanos. Muy al contrario, el periodismo es un medio para alcanzar las expectativas personales o institucionales de inversores y de consejos de administraci?n. Adem?s de la obtenci?n de beneficios, objetivo leg?timo a toda actividad empresarial, los due?os de los medios de comunicaci?n persiguen casi siempre influencia pol?tica. La b?squeda de liderazgo medi?tico es en realidad el fin que justifica toda la acci?n comunicativa. Y para conseguir esta preeminencia se han consolidado dos v?as de forma clara y rotunda: el alineamiento pol?tico y el debate como espect?culo.

En nuestro panorama period?stico casi todo el mundo est? alineado con unos o con otros: unos con el PSOE, otros con el PP, y los de m?s all? con los nacionalistas de sus respectivas comunidades aut?nomas. Prensa escrita, radios y televisiones desarrollan sus estrategias ideol?gicas con singular determinaci?n; en numerosos casos con encarnizada beligerancia y en otros de forma m?s sutil. En el caso de los medios audiovisuales de titularidad p?blica la ingerencia pol?tica est? determinada por los nombramientos, en los que prima la afinidad y confianza ideol?gica. Por tanto, en este juego de intereses ning?n miembro de una redacci?n va a poner en peligro su empleo y su futuro profesional en la defensa de criterios estrictos de deontolog?a period?stica. La selecci?n de noticias y el relieve de las mismas est? reservada a las guardias pretorianas que controlan las redacciones.

La otra opci?n en la b?squeda de audiencia es igualmente depredadora. Todo es susceptible de espect?culo. La pol?tica, el deporte y la cr?nica social no se cuentan por su valor intr?nseco sino por su potencial de confrontaci?n dial?ctica; sobre todo, la confrontaci?n entre personas m?s que la confrontaci?n de ideas. La iniquidad de los pr?ceres del poder pol?tico y medi?tico es escandalosa. Y la estulticia en la que est? sumida la mayor?a de la opini?n p?blica es clamorosa. Los grandes grupos empresariales de comunicaci?n (Prisa, Vocento, Zeta, Unedisa, Intereconom?a,...) manejan los conflictos pol?ticos y sociales potenciando el debate, la confrontaci?n y la radicalidad de la vida espa?ola.

El sofisma, la superficialidad y la manipulaci?n se han instalado en el debate p?blico que protagonizan los pol?ticos. Y los medios de comunicaci?n act?an como escenarios del gran circo de los intereses creados para mayor gloria de los polancos, cebrianes, pedrojotas, ansones y bergareches de turno. Que con su pan se lo coman, pero de esp?ritus libres y democr?ticos al servicio del bien com?n, nada de nada. Abrazos como los del mi?rcoles 14 de diciembre desenmascaran la perfidia de los que se creen tocados por los dioses. A mi me produce desasosiego.

Publicado por torresgalera @ 18:44  | Pol?tica
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Jueves, 01 de diciembre de 2005
ImagenLa vida pol?tica espa?ola se est? convirtiendo en un espacio irrespirable. Quienes no formamos parte de ella, salvo como meros espectadores, recibimos cada d?a nuevos motivos para sentirnos asqueados. Lo que est?n haciendo los dirigentes de los partidos nacionalistas e independentistas, consentidos y animados por el socialismo gobernante, es de una perversidad e ignominia sin igual. Se trata de toda una estrategia de acoso y derribo a la Espa?a constitucional. Cada d?a que pasa est?n m?s envalentonados, y cuando llegue el momento en el que alguien est? en condiciones de decir ?Basta!, el remedio ser? peor que la enfermedad.

El debate nacional se ha convertido en un totum revolutum en el que todo se cuestiona: el modelo territorial del Estado, el uso de las lenguas oficiales, la financiaci?n auton?mica, la monarqu?a, la espa?olidad de Ceuta y Melilla, la representaci?n de Espa?a en el exterior, el sistema educativo y as? un largo etc?tera. Pero es que, adem?s, no pasa una semana sin que se abran nuevos frentes de conflicto, como el proyecto de ley de recuperaci?n de la memoria hist?rica. Y lo m?s parad?jico es que, encima, los perturbadores abominan de la cr?tica.

Las fuerzas pol?ticas, con el PSOE a la cabeza, que se autodenominan progresistas est?n inmersas en un proceso totalitario cuyo ?ltimo precedente hay que buscarlo en los primeros meses de 1936. Se trata de un frentepopulismo que se dice democr?tico pero que desprecia el actual orden constitucional y a los que se oponen y critican su proyecto pol?tico. La Constituci?n de 1978 se les ha quedado peque?a, les encorseta y limita sus aspiraciones. A los defensores del actual marco jur?dico se les descalifica y demoniza otorg?ndoles el apelativo gen?rico de derechona fascistoide. Y dentro del socialismo, a los que discrepan se les silencia y se les condena al ostracismo.

Est? claro. No aceptan la cr?tica ni la oposici?n. ?Qu? clase de dem?cratas son estos que desprecian a la oposici?n y se ponen de los nervios cuando algunos medios de comunicaci?n se erigen en defensores a ultranza de la legalidad vigente y de valores que se oponen a los defendidos por el frente popular? ?Se imagina alguien lo que ocurrir?a si un grupo de militantes del Partido Popular se encadenase delante del peri?dico Gara, en el Pa?s Vasco, o del diario Avui en Barcelona para reclamar su cierre por el odio que destilan hacia todo lo que representa Espa?a? Pues en estas estamos. Militantes de Esquerra Republicana se permiten la desfachatez de manifestarse a las puertas de radio COPE, en Madrid, para pedir su cierre, y no pasa nada. Ninguna condena desde las instituciones del Estado. Est? claro que a la COPE en Catalu?a le quedan dos telediarios. All? el Gobierno tripartito est? decidido a menguar por segunda vez las licencias de radio de las emisoras de la Conferencia Episcopal.

Vivimos momentos de grave preocupaci?n. Esto no ha hecho m?s que empezar. La inercia pol?tica nos empuja hacia un torbellino de crispaci?n. El ciudadano de a pie de cualquier parte del territorio espa?ol cada d?a se siente m?s decepcionado y frustrado. No ha mejorado en nada la seguridad en nuestras calles, m?s bien al contrario, ha empeorado. Tampoco existen perpectivas para los j?venes de viviendas accesibles. La precariedad en el empleo y los sueldos bajos contin?an dominando el mercado laboral. La concesi?n de privilegios para aquellos que secundan y respaldan las pol?ticas frentepopulistas visualiza con claridad el agravio hacia los que mantienen su independencia. Nuestra pol?tica exterior es un disparate sin precedentes. Y la econom?a funciona porque su poderoso impulso viene de lejos; Jos? Luis Rodr?guez Zapatero, al que nunca le interes? la econom?a, ahora se parapeta en ella como ?nico basti?n s?lido. En cambio sus empe?os pol?ticos est?n cuarteando los cimientos de nuestra convivencia, aunque el presidente por accidente insiste en que el tiempo le dar? la raz?n. Pero para que as? fuera se har?a necesario silenciar a m?s de la mitad de Espa?a. El acoso totalitario est? en marcha.

Publicado por torresgalera @ 13:06  | Pol?tica
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