Mi?rcoles, 04 de noviembre de 2009

Martes, 3 de noviembre, a primera hora de la mañana tres noticias ─leídas una tras otra─, me hielan el ánimo. Tres noticias que en realidad son tres cifras, nuevas y originales, que contextualizadas tienen un alto valor simbólico. Son cifras con empaque, nada timoratas, sino más bien enjundiosas. Cifras con mensaje propio, que a la vez que nos informan también nos ilustran, enriquecen nuestro conocimiento y nos hacen pensar.

La primera cifra a la que hago alusión es la que refleja el aumento del número de trabajadores que se han quedado sin empleo en España durante el pasado mes de octubre: 98.906 personas (+2,6%). Según el Ministerio de Trabajo, el número total de desempleados registrados actualmente en las oficinas del INEM alcanza las 3.808.353 personas, de las cuales casi un millón han perdido su trabajo en los últimos doce meses (es decir, el crecimiento interanual del número de parados se sitúa en el 35,1%). Como se puede apreciar estos datos son demoledores: de cada 100 españoles en edad de trabajar, 19 están en paro forzoso, y de los más de 3,8 millones de ciudadanos sin empleo, 1,5 millones no reciben ninguna prestación social, bien porque ya se les terminó el derecho o bien porque nunca lo tuvieron.

Segunda cifra digna de consideración: 37.840 euros de las arcas del Estado están siendo gastados en estos momentos por cuatro diputados (Delia Blanco y Joan Calabuig por el PSOE, Gonzalo Robles Orozco por el PP y Carles Campuzano por CiU) en un viaje institucional a Nueva York y Washington que tiene todos los visos de resultar un fiasco. Lo peor de todo es que ya antes de que iniciaran este viaje, la Mesa del Congreso de los Diputados tuvo noticia de la anulación de buena parte de los contactos previstos. A pesar de estos contratiempos, los cuatro parlamentarios españoles (ninguno habla inglés) emprendieron el día 1 su periplo de una semana (700 euros por persona en gastos de intérpretes) por Nueva York y Washington. Ya veremos cómo justifican estos diputados dicho viaje en el informe que están obligados a presentar en el Congreso tras su regreso.

Por último, la tercera cifra destacable: cinco millones de posavasos repartidos en más de 13.000 locales de ocio nocturno, bares, cafeterías y restaurantes, para luchar contra la trata de niñas y mujeres con fines de explotación sexual. Se trata de la penúltima ocurrencia del gobierno de Rodríguez Zapatero, y que en este caso está liderando ─como no podía ser de otra manera─  Bibiana Aido, la metafísica ministra de Igualdad. La ministra socialista ha puesto en marcha una rutilante campaña propagandística para luchar contra la prostitución. Cinco millones de aguerridos e intrépidos posavasos se encargarán de concienciar y disuadir a los clientes de las prostitutas. “Esta iniciativa contribuye a acabar con una de las mayores injusticias del mundo contemporáneo.” (Aido dixit).

Ahora (es para echarse a llorar), que cada cual saque sus propias conclusiones.


Publicado por torresgalera @ 8:00  | Pol?tica
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios