Lunes, 09 de noviembre de 2009

José Luis CentellaResulta cuando menos curioso que apenas veinticuatro horas antes de que Europa se aprestara a conmemorar con toda solemnidad elvigésimo aniversario del derribo del Muro de Berlín, aquí, en Madrid, un nutrido grupo de nostálgicos marxistas-leninistas elegían al secretario general del Partido Comunista de España. José Luis Centella se llama el nuevo líder, alumbrado como tal en el XVIII Congreso del PCE por expreso deseo del 85,2 por ciento de los delegados presentes. Luego, entre aplausos y vítores, Centella lo primero que hizo fue defender con ardor la vigencia del comunismo, toda vez que exhortó a suscorreligionarios para hacer frente al capitalismo e instó a la movilización en la calle en favor de “un socialismo sin complejos”, dispuesto a ganar la batalla ideológica a la derecha.

Bien, después de visto y oído al señor Centella y a sus predecesores, nadie se extrañará de que los comunistas hayan tenido que renunciar hace años ─so pena de ser ignorados electoralmente─ a presentarse en ningunas elecciones con sus propias siglas; y a pesar de ello, ni camuflándose en Izquierda Unida (el 80 por ciento de su fuerza política está en manos del PCE) han conseguido apenas un par de anecdóticos escaños en el Congreso.

Digan lo que digan los admiradores del pensamiento izquierdoso, el gran enemigo del comunismo y del socialismo real no es ni ha sido la derecha ni la burguesía ni el capitalismo ni la religión, sino la libertad. Es en los ambientes donde impera la libertad individual, donde se ejercen los derechos del hombre ─aunque haya situaciones de injusticia social, de abusos y corrupciones─, es en estos ambientes, repito, donde el pensamiento doctrinario que lleva implícito el marxismo queda más al descubierto y en evidencia. Fue esta la razón (reformar y humanizar el rostro del socialismo real) lo que llevó a Mijail Gorbachov en 1986 aponer en marcha la apertura (glasnost) y la reforma económica (perestroika).

Gorbachov nunca fue un demócrata sino un comunista convencido, pero que sintió la necesidad de hacer un lavado de cara al régimen soviético y favorecer una cierta distensión formal en los países satélites de Europa del Este. Esta fue su perdición. El secretario general del PCUS no supo valorar que el comunismo sin violencia es pólvora mojada. A esas alturas de experimento soviético, ningún ciudadano, por humilde y sencillo que fuera, estaba dispuesto a quedarse dentro del gulag ni un minuto más en cuanto tuviera la más mínima oportunidad de salir corriendo sin miedo a que le pegasen un tiro por la espalda. Como así ocurrió. En menos de dos años el imperio rojo de Lenin y Stalin se disolvió por la alcantarilla de la historia. Eso sí, más de 20 millones de rusos pagaron con su vida la cólera revolucionaria, yel doble de ellos se arrastraron famélicos por los alambrados campos siberianos como fantasmal testimonio del mayor genocidio y la mayor mentira del siglo XX.

Sin embargo, frente a quienes consideran que el comunismo ya es pasado, José Luis Centella, el nuevo líder de los comunistas españoles, ha recalcado que el comunismo es “presente y futuro” mientras haya miles de personas muriendo de hambre en el mundo. “Por ello ─ha afirmado Centella─, el partido reivindica su pasado heróico y no tenemos que avergonzarnos ni pedir perdón por nada, sino que hay que luchar para que no nos quiten la memoria”. El inédito dirigente comunista ha asegurado que es posible “la revolución del siglo XXI” y ha lamentado que algunos quieran hacer pasar por “verdugos” a los comunistas cuando han sido las "víctimas" de la historia. 

(Sin comentarios)


Publicado por torresgalera @ 20:29  | Pol?tica
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