S?bado, 27 de noviembre de 2010

Galaxias

La cotidianeidad de nuestra actual Espa?a me resulta tan poco grata y tan escasamente estimulante que he decidido dedicar unos minutos de este pl?cido y fr?o s?bado oto?al a comentar en este blog los sorprendentes resultados ?no definitivos, todav?a? de dos recientes investigaciones cient?ficas. Ambas est?n relacionadas con el universo en que vivimos, y sus conclusiones vienen a inhabilitar creencias hasta ahora muy consolidadas.

La primera de estas conclusiones est? patrocinada por Roger Penrose, uno de los cient?ficos m?s notables de nuestro tiempo. Asegura el astrof?sico brit?nico haber encontrado indicios de otro universo anterior al actual, lo que convertir?a al nuestro en una simple etapa ?que llama ?e?n?? de un universo que se crea y se destruye c?clicamente, resurgiendo una y otra vez de sus propias cenizas como el ave F?nix.

La teor?a hasta ahora com?nmente aceptada afirma que el universo se origin? hace unos 13.700 millones de a?os de la explosi?n (Big Bang) de un ?nico punto de densidad infinita. Durante los primeros instantes el universo incipiente era?un torbellino de part?culas libres?sometidas a miles de millones de grados de temperatura (condiciones que?parece ser han sido reproducidas con ?xito en el LHC, el gran acelerador de part?culas europeo) y en r?pida expansi?n. Conforme se produc?a esta dispersi?n el universo se enfriaba, lo que permiti? a las part?culas agruparse y crear los primeros ?tomos simples (hidr?geno), que mucho tiempo despu?s la gravedad se encargar?a de unir para formar las primeras estrellas y galaxias.

Para llegar a la nueva conclusi?n, Roger Penrose ha analizando los datos de la sonda WMAP??mide la radiaci?n de fondo de microondas que existe en el universo (restos calor?ficos del Big Bang)?, lo que le ha permitido establecer una serie de patrones de distribuci?n, en forma de c?rculos conc?ntricos, que podr?an explicarse como ?atisbos? de otros universos anteriores al Big Bang. Dicho atisbo o indicio supondr?a que?el universo que conocemos no es m?s que una etapa, o rebote, de otro universo m?s antiguo que crece y se contrae c?clicamente, surgiendo una y otra vez de m?ltiples Big Bang. Nosotros estar?amos en medio de una de esas etapas o ?eones?, lo que a su vez supone que en un futuro lejano, el universo volver?, de alguna manera, a tener las condiciones que hicieron posible el Big Bang. Seg?n Penrose, en esos momentos la geometr?a del universo ser? ?muy suave? y lineal.

Y es precisamente en esta nueva percepci?n de la geometr?a del universo donde cobra especial significado el segundo estudio cient?fico, reci?n publicado en?la revista Nature?y realizado por Christian Marinoni y Adeline Buzzi, dos f?sicos de la Universidad de Provence, en Francia. El descubrimiento rehabilita la ?Teor?a del universo plano?, una vieja idea de Albert Einstein que ?l mismo desech? al considerarla err?nea. Tambi?n se trata de una posible ?llave? para comprender la energ?a oscura, la misteriosa fuerza antigravitatoria que parece ser la responsable de que la expansi?n del universo se est? acelerando. En efecto, Marinoni y Buzzi han conseguido demostrar, midiendo la distorsi?n de la luz que nos llega de 500 parejas de galaxias lejanas, que?vivimos en un universo plano, y no en uno curvo o incluso esf?rico, como muchos pensaban.

Nunca como ahora la ciencia se ha acercado m?s a las grandes respuestas, aunque son todav?a numerosas las preguntas pendientes. Y una de las cuestiones m?s acuciantes es averiguar por qu? el ritmo de expansi?n original no solo no se ha ralentizado desde el Big Bang, sino que se sigue acelerando. La conclusi?n m?s aceptada es la de que el destino final del universo depende de la cantidad de materia (masa) que contenga. Si la masa total es suficiente para que la fuerza de la gravedad (mayor cuanta m?s masa) venza a la fuerza original de expansi?n, entonces?el universo terminar? por detenerse, e incluso empezar? un proceso de contracci?n que podr?a llevarle al colapso?(Big Crunch, fen?meno contrario al Big Bang). Pero si la masa total no es suficiente, entonces nada podr? detener la expansi?n, y el universo se har? cada vez m?s grande, con su materia cada vez m?s dispersa, para terminar siendo un enorme y negro vac?o cuando se apague hasta la ?ltima de las estrellas. Hasta ahora los cient?ficos han sido incapaces de dar una respuesta m?s convincente, por lo que adjudican a la llamada ?energ?a oscura? (76 por ciento de la materia del universo) ?una misteriosa fuerza que act?a en sentido opuesto de la gravedad? la responsabilidad de la aceleraci?n en el ritmo de expansi?n universal.

Como es l?gico pensar, el destino final del universo est? firmemente relacionado con su geometr?a. Hasta ahora hemos pensado en un universo en forma de esfera de m?ltiples dimensiones, y tambi?n en un universo curvo en el que la dimensi?n espacio-tiempo se ondula sobre s? misma suavemente sin llegar nunca a cerrarse. Bajo estas hip?tesis de espacio curvo o esf?rico, la luz que nos llega de galaxias y estrellas lejanas nos trae deformadas las im?genes, no se corresponden con la realidad sino que est?n distorsionadas; ser?a como si nos miramos en un espejo curvo y vemos nuestro rostro deformado.?En un espacio plano esa distorsi?n no existe y, por tanto, nos permite ver los objetos celestes tal y como son.

En resumen, la trascendencia de ambas nuevas teor?as es tal que si, finalmente, se llegaran a certificar como correctas, desencadenar?an tal convulsi?n en el mundo cient?fico que exigir?a una profunda revisi?n de los conocimientos que poseemos sobre el mundo que nos circunda y el universo en general. Habr?a que revisar conceptos como el tiempo y el espacio, finito e infinito, finalidad o aleatoriedad del universo, o, en su defecto, de la creaci?n. En fin, todo un desaf?o para el hombre, su ciencia y su porvenir.


Publicado por torresgalera @ 19:43  | Cosas que importan
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Martes, 16 de noviembre de 2010

Rodr?guez Zapatero y Mohamed VI

Cuando el r?o suena, agua lleva. A estas alturas no es un argumento plausible aceptar el presunto desvar?o ideol?gico ni la supuesta incompetencia del gobierno de Jos? Luis Rodr?guez Zapatero en materia pol?tica exterior para justificar que el Ejecutivo espa?ol no condene la violaci?n, sistem?tica, de los derechos humanos que el gobierno de Marruecos viene perpetrando contra el pueblo saharaui. Algo pasa que trasciende las relaciones de buena vecindad, incluidas las crisis puntuales propias de vecinos. Por muy prudente y responsable que un gobierno quiera aparentar para con los asuntos internos de una naci?n amiga y vecina, existen principios ?ticos y morales que est?n por encima del deber de no injerencia, m?xime cuando esos ?asuntos internos? no s?lo afectan a Espa?a (responsabilidades hist?ricas, administrativas y pol?ticas) sino que exigen del gobierno de turno un papel irrenunciable de tutela.

No debemos olvidar dos cosas: primero, que en los Planes de Defensa de nuestras Fuerzas Armadas la principal amenaza siempre proviene del flanco sur (por algo ser?), y que Espa?a contin?a implicada en el proceso de autodeterminaci?n del Sahara Occidental, como qued? recogido en el ?Acuerdo de Madrid? (14 de noviembre de 1975), suscrito por los gobiernos de Espa?a, Marruecos y Mauritania, si bien ?ste ?ltimo pa?s renunci? expresamente a sus pretensiones sobre dicho territorio en 1979, tras ser derrotado militarmente por el Frente Polisario. El Acuerdo de Madrid es tan solo un acuerdo de principios, mediante el cual las facultades y responsabilidades de Espa?a, como potencia administradora del Sahara Occidental, se transfirieron a una administraci?n temporal tripartita. As? lo recoge a?os m?s tarde (29 de enero de 2002) el informe jur?dico (documento S/2002/161) de Naciones Unidas, elaborado a petici?n del Consejo de Seguridad, donde en su p?rrafo sexto sedice: ?[?] El Acuerdo de Madrid no transfiri? la soberan?a sobre el Territorio [Sahara Occidental] ni confiri? a ninguno de los signatarios la condici?n de Potencia administradora, condici?n que Espa?a, por s? sola, no pod?a haber transferido unilateralmente. La transferencia de la autoridad administrativa sobre el Territorio a Marruecos y Mauritania en 1975 no afect? la condici?n internacional del Sahara Occidental como Territorio no aut?nomo?.

?A qu? viene tanta pulcritud y tanta exquisitez diplom?tica en un asunto en el que Espa?a est? todav?a metida de hoz y coz, aunque el presidente Rodr?guez Zapatero y su Consejo de Ministros se pongan de perfil, y con ellos la mayor parte del PSOE. ?Es que acaso existen acuerdos secretos y deshonrosos para Espa?a entre Rodr?guez Zapatero y el rey Mohamed VI y su r?gimen autoritario y teocr?tico?

Conviene recordar la ?crisis dePerejil? (en los d?as del 11 al 20 de julio de 2002), que estall? como colof?n a la escalada de desaires que el gobierno marroqu? le hizo al ejecutivo espa?ol presidido por Jos? Mar?a Aznar. Aunque Marruecos jam?s dio explicaciones de aquella larga y crispada crisis, todo hace suponer que fue la respuesta del nuevo monarca marroqu? ─Mahamed VI hab?a ascendido al trono alau? en julio de 1999─ al apoyo del gobierno espa?ol al censo de saharauis realizado por la Misi?n de Naciones Unidas para el Referendo en el Sahara Occidental (MINURSO) y al plan para solucionar el contencioso del Sahara. Mohamed VI consider? aquello como la ?traici?n de Aznar?. En octubre de 2001 Marruecos hab?a retirado su embajador en Madrid e iniciado sus hostilidades, cancelando los acuerdos pesqueros (que afectaban especialmente a Espa?a) con la Uni?n Europea e imponiendo condiciones draconianas para su revisi?n. Dos meses despu?s, el 18 de diciembre, mientras se libraba la batalla diplom?tica entre ambos gobiernos, un biso?o pero desafiante l?der socialista llamado Jos? Luis Rodr?guez Zapatero se embarc? en un desleal viaje a Marruecos para presentarse ante su monarca y su gobierno como providencial interlocutor. De lo que se habl? aquellos dos d?as en Rabat nada trascendi? a la opini?n p?blica espa?ola, salvo el consabido comunicado oficial del PSOE, repleto de lugares comunes y una obscena foto de su secretario general con Mohamed VI en la que se ve?a un mapa de Marruecos que inclu?a el Sahara Occidental, las islas Canarias, Ceuta y Melilla.

Entonces quedaron patentes dos cosas: que Aznar y el PP eran considerados hostiles a los intereses de Marruecos, y que Rodr?guez Zapatero inauguraba una nueva etapa de relaciones con Marruecos para provecho propio. Al cabo de dos a?os, cuatro d?as antes de los comicios generales, tuvo lugar en Madrid el 11-M, el mayor atentado terrorista de la historia de Espa?a. Esta tragedia nacional dio pie a algunos dirigentes del PSOE, como Alfredo P?rez Rubalcaba, para lanzar una formidable operaci?n medi?tica de acoso y descalificaci?n del gobierno y del Partido Popular. Lo que sigui? fue una larga y sinuosa cadena de sucesos, muchos de ellos todav?a pendientes de aclaraci?n. El vuelco electoral ─contra todos los pron?sticos de la demoscopia─ desaloj? al Partido Popular del poder. Los numerosos detenidos ─cuando todav?a el PP gestionaba el Ministerio del Interior─ fueron en su mayor?a j?venes marroqu?es, y las pistas policiales evidenciaron la existencia de una trama marroqu?, cuajada de extra?as complicidades espa?olas, algunas de ellas confidentes de la polic?a. Para cuando la Fiscal?a General de Estado del gobierno de Rodr?guez Zapatero organiz? el juicio del 11-M, hab?an desaparecido algunas pruebas esenciales bajo custodia legal, as? como informes periciales sobre los explosivos utilizados en los atentados terroristas. Al final todo qued? como un macabro delito cometido por una panda de fan?ticos j?venes musulmanes marroqu?es, cuyos principales cabecillas se inmolaron en un piso de Legan?s cuando se vieron cercados por la polic?a.

Pero al margen de los resultados judiciales que produjo el caso del 11-M, vale la pena preguntarse, como har?a cualquier investigador criminalista, ??qui?n se benefici? m?s con los atentados del 11-M?? La respuesta, mal que nos pese, no deja lugar a dudas: en primer lugar, Rodr?guez Zapatero, que se encontr? con un inesperado triunfo electoral como consecuencia de la reacci?n de una sociedad sometida a un fuerte shock emocional y altamente manipulada a trav?s de los medios de comunicaci?n en las horas previas a la jornada electoral; y, segundo, el gobierno de Marruecos, que vio como, de un plumazo, desaparec?a un vecino inc?modo y altamente perjudicial a sus intereses expansionistas.

Durante los seis a?os largos de administraci?n socialista pocas han sido las fricciones con Marruecos. La m?s destacable fue sin duda la que tuvo su origen en el anuncio de la visita oficial de los reyes de Espa?a a Ceuta y Melilla en noviembre de 2007. El gobierno marroqu? la calific? de ?iniciativa reprochable, cuales quieran que sean los motivos y objetivos? El primer ministro, Abbas el Fassi, lleg? a comparar la situaci?n de ambas ciudades con la ocupaci?n israel? de los territorios palestinos, y el propio Mohamed VI calific? la visita como un ?acto nost?lgico y de una era sombr?a y superada?. Por su parte, la vicepresidenta del gobierno espa?ol, Mar?a Teresa Fern?ndez de la Vega, se limit? a declarar poco antes del viaje, que la visita de los Reyes de Espa?a era un acto de ?normalidad institucional?. Esta crisis apenas supuso una alteraci?n transitoria, y de baja intensidad, de las relaciones entre ambos pa?ses. Otros conflictos, como el de hace un a?o por la expulsi?n a Espa?a de la disidente saharaui Aminatu Haida o el fronterizo de Ceuta de hace unos meses, el gobierno espa?ol los ha tratado con exquisita prudencia.

Todo hace pensar que Rodr?guez Zapatero no mover? la ceja en la campa?a de represi?n que est? teniendo lugar en el Sahara Occidental si ello supone incomodar al monarca alauita y a su r?gimen feudal. ?l sabr? por qu?. Lo que calla, lo que esconde y lo que teme son cosas que le acuciar?n la conciencia mientras viva, como a Felipe Gonz?lez le acucia todav?a el hecho de haber decidido en su d?a si hac?a volar por los aires, o no (decidi? que no), a la c?pula de ETA. S?lo que en el caso de Rodr?guez Zapatero las v?ctimas se cuentan por miles, tanto espa?olas como saharauis.


Publicado por torresgalera @ 19:22  | Pol?tica
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Martes, 02 de noviembre de 2010

Ya somos el olvido que seremos.

El polvo elemental que nos ignora

y que fue el rojo Ad?n y que es ahora

todos los hombres y los que seremos.

L?pidasYa somos en la tumba las dos fechas

del principio y el fin, la caja,

la obscena corrupci?n y la mortaja,

los ritos de la muerte y las endechas.

No soy el insensato que se aferra

al m?gico sonido de su nombre;

pienso con esperanza en aquel hombre

que no sabr? qui?n fui sobre la tierra.

Bajo el indiferente azul del cielo,

esta meditaci?n es un consuelo.

?(Jorge Luis Borges)

?

Son muchos los ausentes que desde tiempos remotos hicieron ?m?ritos suficientes para ser registrados en letras de molde en el Libro de la Vida. Otros, en cambio, no gozaron la fortuna del reconocimiento m?s all? de los d?as de su deambular por este valle de l?grimas, aun siendo sus vidas igualmente provechosas para sus coet?neos y descendientes. Tambi?n los hubo depravados, pusil?nimes, taimados o simples rufianes que acomodaron sus existencias lo mejor que supieron a las circunstancias de su tiempo, e, incluso, fueron capaces en determinadas ocasiones de demostrar cierta grandeza de esp?ritu. No obstante, el olvido ha sido y es implacable para la mayor?a del g?nero humano. El pasado se ha vuelto una carga demasiado pesada y grave para ser soportada indefinidamente sobre las espaldas de cada generaci?n; lo m?s que nos llega cuando estamos en tiempo de aprendizaje es un sucinto, y con frecuencia tedioso, resumen de hechos sobresalientes (codificados por eruditos disciplinares) de un pret?rito pluscuamperfecto y sus correspondientes protagonistas. Ah? est?, recogido en libros y fichas que duermen el sue?o de las bibliotecas, el glosario de la humanidad, lo importante, al menos lo m?s sobresaliente de lo que queda testimonio, pues es mucho lo que se ha perdido para siempre. Es cierto que no son pocos los estudiosos que emplean su gran parte de vida y sus conocimientos en escudri?ar los vestigios del pasado para extraerle sus secretos todav?a ocultos. En todo caso, el recuerdo de la mayor?a de los hombres apenas permanece vivo un par de generaciones, como mucho tres. Luego, todo todo se extingue, hasta el nombre, y ni los descendientesm?s directos son capaces de conocer el nombre de pila de sus bisabuelos, no digamos ya de sus tatarabuelos. As? es y as? ha sido siempre. S?lo las personalidades relevantes o excepcionales, cuyas existencias fueron motivo de controversia o de admiraci?n, que fueron capaces de protagonizar hechos encomiables o, por el contrario, sufrieron grandes reprobaciones, son susceptibles de alcanzar una fama perdurable a prueba de los embates del reloj c?smico. Aunque tambi?n ocurre con frecuencia el caso contrario: personalidades destacadas de la vida p?blica, gozosas de una acrecentada fama y prestigio social, pero que apenas sucumbidos caen en el olvido m?s descorazonador; es como si muriesen dos veces.

Hoy, d?a de C0nmemoraci?n de Todos los Fieles Difuntos, desde esta peque?a ventana al mundo elevo una plegaria en recuerdo de los que nos precedieron en el viaje eterno. Para todos ellos, sin excepci?n.

?

?El destino com?n es el olvido?

Marco Aurelio


Publicado por torresgalera @ 1:00  | Pensamientos
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