Mi?rcoles, 11 de mayo de 2011

Lo de Gregorio Peces-Barba es de traca. El insigne Padre de la Patria parece haber perdido el oremus. Es lamentable que una persona con reputada fama de mente l?cida, notable intelectual y erudito catedr?tico de Filosof?a del Derecho, desbarre de manera tan pecaminosa e innoble al arremeter −desde las p?ginas de El Pa?s− contra la ciudadan?a madrile?a que no vota a los candidatos del PSOE. Haciendo gala de una c?nica altaner?a, el ex presidente de las Cortes se ha permitido la licencia de lanzar, con fecha de hoy, una recriminaci?n p?blica que lleva por t?tulo Reproche a los madrile?os resignados. ?Habrase visto mayor descaro! ?Qu? autoridad moral ?asiste a tan fatuo personaje para abroncar y censurar al pr?jimo por no pensar como ?l? No se lo pierdan. Considera el altivo profesor ??necesaria una sacudida y una bronca que abra los ojos, active las conciencias y despierte la memoria hist?rica de la tradici?n progresista de los madrile?os?.

Muy mal lo deben tener los dirigentes socialistas madrile?os de cara a los pr?ximos comicios del d?a 22. Recurrir a tan zaf?os m?todos, como anatemizar a los que no piensen igual o tildar con los peores improperios a sus opositores, es cuando menos un ejercicio de autoritarismo indigno de un intelectual como Peces-Barba. En el colmo de la estulticia, llega a proclamar consignas rebosantes de odio: ?No debemos dejar paso a esos sectores casposos, llenos de rencor y sedientos de riquezas?. Se refiere, claro est?, a los candidatos del PP.

En pol?tica no todo vale. Criticar las ideas contrarias a los ideales propios debiera exigir una m?nima dosis de respeto hacia los contrarios, as? como un esfuerzo de argumentaci?n, m?xime durante una campa?a electoral. Pero si en demasiadas ocasiones los propios postulantes a un acta de diputado o de concejal no est?n a la altura ?tica que debiera ser imprescindible para dedicarse a la cosa p?blica, desde luego esta condici?n s? que debiera ser exigible a un intelectual de prestigio. Al fin y al cabo estos personajes son como espejos en los que se mira la sociedad, son referentes ?ticos y morales, adem?s de l?deres de opini?n. Todo esto lo ha incumplido Gregorio Peces-Barba, y su desafortunado exabrupto seguro que terminar? perjudicando a los suyos m?s que ayudarles. Con amigos como ?ste qui?n quiere amigos. Don Gregorio, sigue as?...


Publicado por torresgalera @ 21:17  | Pol?tica
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