Lunes, 20 de junio de 2011

Indignados, 19-JDe acontecimiento esperanzador se puede calificar lo ocurrido en numerosas calles y plazas espa?olas este domingo 19-J. Sinceramente, creo que algo original y transcendente est? ocurriendo. El Movimiento de los indignados del 15-M super? con creces su compromiso con la no violencia, aunque la amenaza est? latente. Las diferentes marchas habidas por todo el territorio nacional culminaron con ?xito de participaci?n ciudadana y de esp?ritu reivindicativo. Fue una jornada de exaltaci?n de las libertades p?blicas, con aires de fiesta, promovida por diversas organizaciones c?vicas al margen de los partidos pol?ticos y de las instituciones, en la que se puso de manifiesto el valor de los derechos individuales y colectivos.

Por de pronto, el Movimiento de los indignados del 15 de Mayo est? provocando vivos y enconados debates en los medios de comunicaci?n y en la opini?n p?blica, toda vez que est? siendo objeto de toda clase de improperios, descalificaciones e infundios. Por mi parte, estoy convencido de que el 15-M apenas ha iniciado sus primeros pasos, y que su causa es la de una gran mayor?a de ciudadanos. Sin duda se trata de la primera vez, desde la Segunda Rep?blica, que desde abajo, de manera horizontal, el pueblo llano est? promoviendo un proceso nacional de regeneraci?n pol?tica, social y econ?mica. No olvidemos que la dictadura franquista imped?a de ra?z cualquier tipo de disentimiento. En cuanto a nuestra actual democracia, conviene recordar que fue alentada e instaurada desde la propia jefatura del Estado y desde la c?spide del r?gimen franquista. El pueblo asisti? como mero espectador ?perplejo y desconfiado al principio, y expectante e ilusionado despu?s? a casi todo aquel proceso llamado Transici?n; los platos se les serv?a cocinados, y la ciudadan?a, previamente aleccionada, eleg?a entre dos primeros, dos segundos y dos postres. Con el texto constitucional ni eso, la opci?n fue s? o s?. Pero como ya est?bamos metidos en faena ?la gente estaba ansiosa por estrenarse en las libertades formales y despojarse de sus complejos?, la ciudadan?a acab? cumpliendo su papel de comparsa de manera ejemplar y dijo s? a todo.

Desde entonces vivimos ?pol?ticamente hablando? de las rentas de la Transici?n. Pero esto ya no da m?s de s?. El modelo est? agotado. O los grandes partidos pol?ticos de ?mbito nacional se ponen de acuerdo para abordar los cambios necesarios, empezando por la reforma de la Constituci?n y la ley de partidos, o caminamos hacia el colapso del sistema. No queda m?s remedio que ser optimistas y confiar en nuestras posibilidades. Temer los cambios es como aceptar nuestra derrota por adelantado. Ha llegado el momento de aceptar que? llevamos instalados en un r?gimen democr?tico el mismo tiempo ?a?o m?s, a?o menos? que la dictadura del general Franco. Por tanto, ya est? bien de vivir tutelados o de escudarnos en los agravios de aquel r?gimen autoritario. Es menester acabar con la inercia del sometimiento y el poder olig?rquico de los grandes partidos que nos gobiernan, que ejercen el poder de manera totalitaria a trav?s del control de todas las instituciones del Estado, incluso de muchas de car?cter privado.

Los indignados del 15-M coinciden en que nuestra democracia es de mala calidad. Esto, que parece una obviedad y de la que participamos millones de ciudadanos, no parece importar a la clase pol?tica. Tarde o temprano acabar?n pagando su soberbia y el haber vuelto la espalda a los ciudadanos, a los que han reducido al papel de s?bditos.

A nadie se le escapa que la vida es cambio, evoluci?n, transformaci?n. Todo en este mundo est? condenado a extinguirse, y no pod?a ser menos un modelo social, pol?tico o econ?mico. No se entender?a que una sociedad como la nuestra, donde las cotas de bienestar de la gran mayor?a de sus miembros no tienen precedentes, se resigne a vivir en la m?s absoluta indigencia c?vica. Los ciudadanos tenemos que exigir nuestros derechos p?blicos, como poder elegir por separado al presidente del gobierno y a nuestros parlamentarios; tener capacidad para destituir cargos p?blicos; restituir la independencia del poder judicial y el ministerio fiscal; reformar las leyes civiles y mercantiles que favorecen la usura; exigir responsabilidades penales a los culpables de malas pr?cticas financieras y contables, y as? un largo etc?tera.

Es verdad que el Movimiento 15-M tiene deficiencias org?nicas de bulto, como carecer de l?deres o de direcciones colegiadas, am?n de incoherencias ideol?gicas. Ambos defectos favorecen la confusi?n identitaria del propio movimiento. Pero dicho esto, lo sustancial es que los indignados del 15-M han puesto en marcha un movimiento popular que cada d?a que pasa se va construyendo a s? mismo y toma m?s cuerpo. Nadie conoce d?nde llegar?, pero el primero y el segundo paso ya est?n dados. Veremos si alguien toma nota. Seguro que los partidos de izquierda, si se confirma en las pr?ximas generales la victoria del Partido Popular, tratar?n por todos los medios de hacerse con el control del Movimiento. Ser?a su muerte.

El otro gran peligro que yo veo para la supervivencia del 15-M es que tome una deriva demasiado izquierdosa por la vertiente econ?mica. De momento ya ha dejado claro su repulsa al capitalismo. ?Peligro! Aqu? radica el meollo ideol?gico del Movimiento y sus mayores contradicciones. Una cosa es estar contra el capitalismo salvaje y otra contra el libre mercado y el modelo capitalista sin m?s. En esto se tienen que aclarar. No se puede soplar y sorber al mismo tiempo. No es posible una verdadera democracia sin libertad, y no hay libertad plena sin libertad econ?mica y sin propiedad privada. Los t?rminos del rechazo manifestado el 19-J al Pacto del Euro compromete el futuro de Movimiento. Los indignados deber?n hilar muy fino si pretenden ejercer una dura cr?tica constructiva o, simplemente, encallar dicha cr?tica en una mera protesta sin salida.


Publicado por torresgalera @ 21:58  | Pol?tica
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